El bar
by
Hannacir
http:/anacirigliano.blospot.com.es
Alrededor de 3 meses
antes, recurro al mismo sitio. Genero
conexiones, sentada en un rinconcito. El
ambiente es agradable, su música, su estilo.
Las sonrisas son afables y percibo un equilibrio.
Todos conversan y en el
aire, se siente un cariño furtivo. Cada momento es entrañable y armoniza los
sonidos. De a poco, me fui acercando a
los seres con los que afino. Todo se
vuelve grande cuando uno es correspondido.
Descubro una propuesta
concursante para publicar mis escritos.
No hizo falta consultar a nadie, al cabo de unos días, ya me había
inscripto. La magia se generó allí, en
ese bar que describo, instruida por mi ordenador, el saldo fue positivo. Hasta hoy, no hay un ganador, pero ya el intento
fue aplaudido. Puede ser el impulsor de
algo más comprometido. De hecho, ya me
han ofertado publicar en otro sitio, todo “on-line” me aclararon, con la
condición de un previo registro. Ésto,
representa un amparo al derecho de autor por lo que escribo, rápidas fueron mis
manos, seleccionando lo mío. Sólo soy un
ser humano, que expresa sentidos, algunos son muy poco claros, pero
entrelíneas, lo especifico.
Contando un poco de mi
agrado, por los que allí, he conocido, debo referirme a los empleados, con su
jefa, seguido. No sólo muy bien me han
tratado, sino que confianza hemos adquirido.
Después de un tiempo apostando, una invitación ha surgido. Llevaba todo el día trabajando y luego al
bar, había acudido. Se acortó la
distancia con ese regalo, de cliente a conocidos. Fui corriendo, hasta mi casa, a reciclar mi
vestido. No lucía con elegancia, ni
tampoco es mi estilo. Volví, cual desesperada,
por algo nuevo y divertido. Fuimos 5
pasajeras dirigiéndonos a otro bar de amigos.
Música buena en esencia y una banda en vivo. Primero, estaba un poco seca por lo nuevo,
desconocido. Las copas fueron gentileza
de la jefa del principio. Alcohol, danza
etérea, se me movían hasta los anillos.
Me sentí como una fiera, recién salida de su castillo. Mis hormonas traicioneras, casi comete un
delito. De pronto, se escuchó una
belleza, que improvisa con su ritmo. Más
tarde, sacudió su destreza, bailando un tema conmigo. Mi esqueleto se envenena, tras algunos
chupitos, que el argentino me diera por conocer a los míos.
Y así fue, que la noche
entera, se pasó en un suspiro, con los bailes y las copas, entre las chicas nos
conocimos. Fue una encantadora
experiencia y hasta un beso he recibido, el inicio de una bella sensación por
lo vivido. 7am y a la vuelta, con un
Kebab comido, la jefa alcanzó a todas, donde cada una dormimos.
Agradecida por la oferta
de compartirlo conmigo, mi corazón se alimenta por cada gesto recibido.
A pocas horas, la jefa,
debía abrir su bar. No dudé, antes de
dormir, que la debía acompañar. Fue
redonda la noche y la tenía que apoyar, al mediodía me presentaba y ya su
amiga, estaba allá. Supongo, sorprendió
mi llegada por no conocerme en intimidad, son cosas que salen del alma y no las
quiero evitar. Si a alguien le hace
falta, yo nunca he de fallar.
Por todos los cobijos de
mi alma, las bendiciones fluyen sin cesar.
Hay filling, tras una manta, que de a poco ha de revelar. Es con la jefa y su empleada, con las que
comparto afinidad, pero brillan fuertes otras almas, que se quieren despertar. Paso a paso, se imantan y desean conversar,
pero respeto las distancias que acontecen realidad.
Resumiendo, pongo anclas
y suspiro al guardar, no se repiten circunstancias donde mana la verdad. Segregan gestos y miradas, no hace falta el
hablar. Se intuyen ondas matemáticas,
que delinean libertad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Cualquier comentario es bienvenido. Todo sirve, todo ayuda. Gracias!